Cómo gestionar tu tiempo como la gente altamente exitosa

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Las personas exitosas saben que el único recurso que no se puede escalar es el tiempo. Es decir, una vez ha pasado un día, esas 24 horas no vuelven. El dinero, en cambio, es algo que es altamente escalable. Y que como bien sabemos, puede perderse y además se puede volver a recuperar.

Debido a esto, las personas de éxito saben priorizar su tiempo acorde a sus metas, delegar tareas en otros y especialmente saben contextualizar el dinero en el tiempo.

Uno de los grandes secretos es que ellos no se dejan dominar por el tiempo, más bien se aseguran de dominarlo ellos.

Piénsalo, todos tenemos las mismas 24 horas del día, 7 días de la semana y 365 días del año.

Las personas exitosas no tienen más tiempo en su día que tú … 

         Bill Gates tiene la misma cantidad de tiempo que tú.

         Arianna Huffington tiene la misma cantidad de tiempo que tú.

        Yo tengo la misma cantidad de tiempo que tú.

Todos, en cuanto a tiempo se refiere, tenemos las mismas condiciones… Entonces, lo que determina el nivel de éxito no es la cantidad de tiempo del cual dispones, sino cómo usas tu tiempo.

La estrategia que hoy voy a compartir contigo te mostrará una nueva perspectiva sobre cómo saber gestionar tu tiempo en base a tus metas económicas, aprenderás una de las técnicas utilizadas por las personas más exitosas: cómo gestionar tu tiempo en base a tu número mágico.

¿Preparada para conocer tu número mágico en 5 pasos?

¡A Por Ello!

  • Paso 1: Establece tu objetivo anual de ingresos

Para ilustrar con ejemplos sencillos, supongamos que tu objetivo económico es ganar €100.000/año.

*Si te es difícil establecer un objetivo anual, puedes calcular tu número mágico multiplicando por 12 ya sea: 

1) tu objetivo de ingreso mensual en base a tu vida ideal 

2) tus ingresos mensuales actuales 

3) tus costes fijos actuales (si tu ingreso mensual no es recurrente)

  • Paso 2: Decide la cantidad de semanas que quieres trabajar al año

Ahora llega el momento de decidir cuántas semanas al año quieres trabajar. 

Considerando que cada año está compuesto por 52 semanas, si planificas tener 2 semanas de vacaciones, dispones entonces de 50 semanas laborables al año.

Si quieres estar con tus hijos un mes durante el verano, dispones de 48 semanas laborables al año.

  • Paso 3: Decide cuántas horas quieres trabajar a la semana

¿Cuántas horas quieres trabajar a la semana?

Asumamos en este ejemplo que puedes dedicarte a tu negocio a tiempo completo, es decir, trabajar 40 horas a la semana. Si aún estás compaginando tu negocio con otro trabajo, estás estudiando u otra actividad te ocupa mucho tiempo, ajusta esta cifra a las horas que dispongas semanalmente.

¿De cuántas horas al día podrías disponer? 

¿Podrías solo invertir tiempo los fines de semana?

Apúntate tu número.

  • Paso 4: Calcula la cantidad de horas laborales durante un año

Para calcular el tiempo que dispones anualmente en base a horas es necesario multiplicar las horas semanales (del paso 3) por las semanas que vas a trabajar (especificadas en el paso 2). 

Utilizando nuestro ejemplo hay que multiplicar:

40 horas/semana * 50 semanas/año =  2.000 horas laborables por año.

Es decir, dispones de 2.000 horas para dedicar al trabajo anualmente.

  • Paso 5: Calcula tu número mágico

Ahora que tenemos todas las variables necesarias, es hora de que conozcas tu número mágico.

Entonces, si habíamos dicho que tu objetivo es ganar €100.000 anualmente (paso 1) y dispones de 2.000 horas por año (paso 4), hemos de dividir tu objetivo económico entre el número de horas anuales. 

€100 000 / 2.000 hrs = €50/hora.

El número mágico en este ejemplo es de €50 por hora.

¿Ya tienes el tuyo? ¡Compártelo en los comentarios!

Desarrolla tu mentalidad de éxito: Prioriza, delega y contextualiza tu tiempo 

Al conocer tu número mágico lo que has hecho es ponerle un valor monetario a cada una de tus horas laborales. Es decir, ahora puedes agendar tu tiempo en base a dos parámetros: las horas y el dinero que vale esa hora. Volviendo al ejemplo anterior, si esta persona tuviera que agendar una tarea, se pararía a reflexionar:

“Lo que voy a hacer, vale realmente €50 por hora?”

¿Si eres de aquellos que les vuela el tiempo en las redes sociales, esa hora de scrolling vale €50 de tu tiempo? 

Si consideras que sí, adelante.

Si consideras que no, es como si acabaras de quemar un billete de €50. ¿Podrías dedicar esa hora a algo más productivo?

Una vez tengas identificadas todas aquellas tareas en orden de prioridad (y de coste), aprende a delegar las tareas que puedan ser realizadas más barato por otras personas (como la limpieza del hogar, contestar correos electrónicos u otras tareas de “bajo valor añadido”). Además, al delegar estas tareas estás generando empleo y así aportas aún más a que florezca la economía.

“Limpiar tu casa una hora vale realmente €50 por hora?”

“Contestar mails cotidianos o contestando el teléfono empresarial, vale realmente €50 por hora?”

Si consideras que sí, adelante.

Si consideras que no, es como si acabaras de quemar un billete de €50. 

Finalmente, hemos de contextualizar el tiempo y el dinero.

Es decir, aunque tú encuentres cómodo (y dentro de tus objetivos económicos) el cobrar €50/hora, has de contextualizarlo al mercado y al perfil que te estás dedicando.

Si trabajas con un cierto perfil de cliente más alto, el bajo coste comparado con la media del mercado puede transmitir una falta de experiencia. Así que has de ajustar el precio por hora aproximándote al estándar del mercado en el cual operas.

Supongamos que has pedido un presupuesto para crear tu página web y te han dicho que el precio por hora es de €100. Ahora que conoces tu número mágico y sin contextualizar, a primera vista la opción más óptima es hacer la web tú, ya que el presupuesto dobla tu número mágico.

Lo esencial aquí, está en contextualizar la cantidad de horas que te va a requerir a ti, aprender, ejecutar e implementar todas las herramientas para desarrollar una web comparado con el tiempo que le va a requerir a un profesional. Es decir, lo que un profesional hace en 1 hora, tú talvez logras hacerlo en 3, de modo que la opción que inicialmente parece ser económica resulta no serlo.

El contextualizar el dinero en el tiempo y viceversa es lo que te permite empezar a escalar tu tiempo por dinero. En el ejemplo anterior de la web, estás pagando más para que una tarea se realice en menos tiempo. 

¿Recuerdas al inicio de este artículo que comentaba que las personas altamente exitosas saben priorizar, delegar y contextualizar el tiempo en base a su número mágico?

¡Felicidades, ahora ya eres una de esas personas!

¡No se te olvide compartir tu número mágico en los comentarios!  Os leemos.

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